
Visita a las terrazas de la Catedral de Palma: historia, vistas y una experiencia única
Subir a las terrazas de la Catedral de Palma es una de las experiencias más especiales que se pueden vivir en la ciudad. Desde lo alto de este impresionante templo gótico, conocido popularmente como La Seu, se descubren vistas espectaculares del mar Mediterráneo, del casco histórico de Palma y de algunos de los detalles arquitectónicos más fascinantes del edificio. Pero más allá de las vistas, esta visita permite comprender mejor la historia y la magnitud de una de las catedrales góticas más impresionantes de Europa.
Un poco de historia de La Seu
Un poco de historia de La Seu La Catedral de Palma comenzó a construirse en el año 1229, poco después de que el rey Jaime I de Aragón conquistara Mallorca. Según la tradición, el monarca prometió levantar un gran templo dedicado a la Virgen si conseguía salvarse de una fuerte tormenta durante su travesía hacia la isla. El proyecto se desarrolló durante varios siglos, desde el siglo XIII hasta el XVII, lo que explica la mezcla de estilos arquitectónicos que se pueden apreciar hoy. Aun así, el estilo predominante es el gótico levantino, caracterizado por grandes espacios, líneas verticales y enormes ventanales. Uno de los elementos más impresionantes de la catedral es su rosetón mayor, considerado uno de los más grandes del mundo gótico, con más de 13 metros de diámetro.
Las terrazas: una perspectiva diferente
La visita a las terrazas permite recorrer las partes más altas del templo, normalmente inaccesibles para el público. Durante el recorrido se pueden observar de cerca: Los arbotantes y contrafuertes que sostienen la estructura. Las gárgolas, que además de decorativas servían para canalizar el agua de lluvia. Los pináculos y detalles escultóricos del exterior de la catedral. Desde esta altura se entiende realmente la escala del edificio y el enorme trabajo de ingeniería que supuso su construcción hace más de 700 años.
Las mejores vistas de Palma
Uno de los momentos más impresionantes del recorrido es cuando se abre la panorámica sobre la bahía de Palma. Desde las terrazas se puede ver: El Parc de la Mar El Palacio de la Almudaina El casco antiguo de Palma El puerto y el Mediterráneo extendiéndose hasta el horizonte Es un lugar perfecto para tomar fotografías y descubrir la ciudad desde una perspectiva completamente diferente.
Una visita imprescindible en Palma
Si estás visitando Palma y ya conoces el interior de la catedral, subir a las terrazas es una experiencia que merece mucho la pena. No solo por las vistas, sino porque permite entender la historia, la arquitectura y la importancia que La Seu ha tenido para la ciudad durante siglos. Una forma diferente de descubrir uno de los símbolos más emblemáticos de Mallorca.





























