
Un fin de semana perfecto en Palma en primavera
Hay escapadas que se sienten bien desde el primer momento. Palma en primavera es una de ellas.
Viernes: llegada y primeras sensaciones
Llegas a Palma y lo primero que notas es el aire suave. Dejas tus cosas en el Hotel y, sin prisas, das un paseo por el centro, descubriendo calles con encanto. Te sientas en una terraza, pides algo ligero y simplemente observas la ciudad. El viaje ya ha empezado..
Sábado: equilibrio perfecto
Empiezas el día con un desayuno tranquilo en el buffet de nuestro hotel o en la cafetería 1962 de nuestra planta baja a pie de calle si quieres algo más ligerito. Nuestra recomendación: café y ensaimada.
Después, exploras el casco antiguo. A mediodía, decides acercarte al mar. Caminas por el Paseo Marítimo, sientes la brisa y te detienes a disfrutar del sol. Cerca del Paseo Marítimo hay un sinfin de restaurantes con terraza ideales para esta época del año.
Por la tarde, quizás una pequeña escapada a un pueblo cercano, simplemente más paseo sin rumbo o tarde de compras en la c/Jaime III a unos pasos del Hotel.
La noche termina con una cena especial en nuestro Restaurante Gastronómico L'Àtic Restaurant y una copa en el mismo lugar disfrutando de la música en directo, puedes consultar la programación en nuestra web.
Domingo: desconexión
El último día es más lento. Un paseo por la playa, un brunch relajado y tiempo para asimilar el viaje. No hay prisa. Palma invita a quedarse un poco más.
El secreto de Palma en primavera
No se trata de hacer muchas cosas, sino de disfrutarlas mejor. Menos calor, menos gente y más autenticidad.
Un fin de semana en Palma en abril es equilibrio: entre ciudad y naturaleza, entre actividad y descanso. Y lo mejor es que siempre querrás volver.


























